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Estoy convencida de que te tomas tu blog en serio, muy en serio. Tanto que a veces te sientes saturada. Pero, en realidad, la productividad no se trata de trabajar mucho, sino de trabajar de forma eficiente. Tras hacer algunos cambios sencillos, escribir tu blog puede convertirse en algo mucho más divertido y satisfactorio para ti. ¡Vuelve a disfrutar de tu blog sin estrés!

6 consejos para un blog sin estrés

¿Piensas en que tienes que escribir un nuevo post para tu blog y te agobias? Te entiendo. Cuando comencé mi primer blog en el año 2003 era una mera afición para mí, pero con los años, cuando empecé a bloguear por trabajo, descubrí que a veces las tareas relacionadas con el blog pueden llegar a agotarte. Hoy quiero ofrecerte algunas soluciones para algunas de las causas más frecuentes de ansiedad entre blogueras. 

1. El ciclo inagotable del blog

Publicas un post, ¡ya has cumplido con tu audiencia! Y enseguida tienes que volver a empezar, porque el siguiente post también tiene que salir. Cuando estás hasta arriba de tareas, a veces un solo post semanal ya puede crearte una sensación de carga increíble, y acabas quemada y agotada. La necesidad de crear contenido nuevo e interesante de manera constante puede provocar mucho estrés. Como Sísifo y la piedra, ¡el trabajo parece no acabarse nunca!

Primer consejo para un blog sin estrés

Resérvate tiempo. Sé que estás hasta arriba, pero si no te dedicas de vez en cuando un rato para ti, no aguantarás mucho. Deberías bloquear en tu agenda un rato a la semana para hacer algo que te recargue las pilas (idealmente, justo después de publicar tu último post). También podrías, de vez en cuando, pedir a alguna compañera que trabaje en una temática similar a la tuya que te escriba un post de invitado. Es una manera de seguir aportando contenido valioso a tu audiencia, pero tú te puedes tomar unas minivacaciones.

2. El miedo a recibir comentarios negativos o desagradables

Viertes una enorme cantidad de esfuerzo en tu blog cada semana. Aún así, a veces tienes miedo de no gustar, te asalta el síndrome de la impostora e incluso temas que te vayan a hacer comentarios indeseados en tu web o en tus redes sociales.

Segundo consejo para un blog sin estrés 

No te preocupes por lo que no ha sucedido. Trabaja cada día en aumentar tu confianza y valorar tu habilidad y talento. Y por si en algún momento llegan ese tipo de comentarios, ten claro tu plan de acción. 

Los comentarios desagradables pueden ser no solo estresantes sino emocionalmente muy perturbadores. Por eso, está bien tener decidido de antemano cómo vas a actuar si llega el caso. Mi recomendación: 

  • Si discrepan contigo con educación, puedes agradecer su interés y rebatir sus opiniones.
  • Si no son educados, y contienen un ataque verbal a ti o a tus lectores, o defienden ideas contrarias a los derechos humanos, te recomiendo que acabes con el trol cuanto antes: bloquea al usuario y elimina su comentario.
  • Si son amenazas, mentiras o intimidaciones, considera medidas serias.

Teniendo claro lo que vas a hacer en todo momento, los comentarios desagradables no dan tanto miedo, ¿verdad?

3. La necesidad de que tu contenido resulte siempre novedoso y rompedor

Quieres que tus posts generen siempre un efecto WOW en tu audiencia. La necesidad de buscar siempre un tema que los deje obnubilados y desarrollarlo con argumentaciones brillantes es una enorme causa de estrés.

Tercer consejo para un blog sin estrés

Olvídate de buscar el asombro constante de tus lectores. Es una utopía imposible de mantener en el tiempo, y además tus lectores llegarán a cansarse. He visto a muchos blogueros adictos a ese efecto WOW cerrar la persiana de sus blogs porque ya no daban más de sí.

En lugar de eso, escribe sobre temas que te atraigan. Es fundamental que elijas temas que te apasionen y te motiven. De esta manera, dejarás de sentir tu blog como una carga. ¡Y tu pasión se transmitirá a tus lectores!

4. La tendencia a obsesionarte con las estadísticas. 

«¿Por qué me he matado escribiendo este post, si después ha pasado sin pena ni gloria?». «¿Por qué este otro, que ni siquiera está alineado con lo que estoy haciendo en este momento, es el post que recibe más visitas en mi blog?». La ansiedad está servida.

Cuarto consejo para un blog sin estrés

Deja de darles tantas vueltas a tus estadísticas. A veces pueden darte una información valiosísima, pero en otras ocasiones en el fondo no es tan importante, no es algo personal. Prográmate para revisarlas una vez al mes (dos, a lo sumo) y desengánchate de esa tortura. Olvídate y sigue escribiendo.

5. La presión del trabajo lucrativo

Estás intentando ganarte la vida con tu trabajo. Y por supuesto que eres consciente de la importancia del marketing de contenidos, pero, honestamente, tu blog no te da dinero y tus otras actividades sí.

Quinto consejo para un blog sin estrés

Si sientes que tu blog te hace perder un tiempo que podrías invertir en crear tus productos o servicios o en venderlos adecuadamente, es que no estás enfocando bien tu blog.

El blog es un elemento más de tu negocio: no es un pasatiempo. Por eso, en tu plan de negocio deberías incluir las acciones de tu blog, y debes marcarte objetivos para lograr. El primero, atraer cada día más lectores que pueden acabar convirtiéndose en clientes.

Y si esta utilidad de tu blog no es suficiente para ti, plantéate incluir en tus posts enlaces de afiliados para los productos que recomiendas. Puede ser una forma de conseguir una pequeña compensación económica por el esfuerzo que has invertido.

6. La fecha de entrega y la procrastinación

Te ha comprometido a una periodicidad concreta con tu blog (y, si no es así, deberías hacerlo). Y eso significa tener siempre una próxima fecha de entrega. El tener un plazo impuesto para escribir tus publicaciones puede ser una importante fuente de estrés.

Si, además, tienes la sensación de que no estás empleando tu tiempo de forma eficaz porque tienes tendencia a procrastinar, tu ansiedad aumenta.

Sexto consejo para un blog sin estrés

Revisa tus plazos. ¿Son adecuados? A lo mejor te estás exigiendo más de lo que puedes asumir. Analiza también tu agenda. ¿Has reservado un tiempo para trabajar en tu blog, sin que otras tareas interfieran? Si no hay estabilidad en tu horario, tu cabeza no podrá descansar adecuadamente y acabarás sucumbiendo al estrés. Así que fija un horario y cúmplelo. No hay nada que libere tanto del estrés como la sensación de haber cumplido con lo que te habías propuesto.

No pierdas el zen en tu blog

Personalmente, hace mucho tiempo que no experimento estrés a causa de mi blog. Por supuesto, tengo que escribir a diario un determinado número de palabras por mi trabajo y el blog incrementa esa cifra, pero tengo un sistema que me funciona muy bien, y la verdad es que el tiempo que dedico a mi blog es una fuente de disfrute para mí.

Blogueras desestresadas

Si estos seis consejos te han servido y te gustaría que compartiera contigo mis secretos para ser una bloguera relajada y sin estrés, si deseas comprometerte en serio con tu estrategia de contenidos porque sabes que es fundamental para que tu negocio pueda crecer, únete ahora a mi curso Blogueras desestresadas, y compartiré contigo mi método de escritura productiva para tu blog sin perder el zen. ¡Atención! Solo hasta el 6 de septiembre, tienes un descuento adicional respecto del que aparece en la página, solo con introducir el cupón BDPROMOINICIO. 😉

 

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