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Describir personajes creíbles: trucos para conseguirlo

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Un reto al que se enfrentan habitualmente todos los escritores de ficción es el de describir personajes. En todas las novelas y relatos es necesario presentar a los protagonistas y secundarios y dar, al menos, unas pinceladas sobre su aspecto. Esto supone un auténtico desafío porque es muy fácil caer en una descripción física «sin alma», que no aporte gran cosa a nuestros lectores. ¿Crees que dentro de 30 páginas seguirán recordando qué aspecto tiene ese personaje? ¿Crees que lograrás que sientan que es una persona real, y no un mero personaje de ficción? Tranquila, que en este post voy a compartir contigo 3 trucos para que logres describir personajes creíbles que cobren vida en tus relatos.

Describir personajes creíbles

1. Busca la originalidad en las metáforas

Los lectores están hartos de clichés. Muchos escritores tienen tendencia a describir personajes con mejillas sonrosadas como flores, dientes como perlas, cabellos de oro, frentes perladas de sudor. En lugar de eso, busca una metáfora más original. Además de pensar en el aspecto físico de ese rasgo que vas a describir, ¿qué tal si piensas en el uso que el personaje va a dar a ese rasgo físico?

Fíjate, por ejemplo, en la forma en que Raymond Chandler describe a Carmen Sternwood en El sueño eterno:

Se me acercó y al sonreír abrió la boca, mostrándome afilados dientecitos de depredador —tan blancos como médula fresca de naranja y tan relucientes como porcelana—, que brillaban entre sus labios finos, demasiado tensos.

No es una metáfora habitual para una chica joven y guapa como Carmen, pero nos está anticipando detalles muy importantes sobre su carácter.

Por eso, te invito a que, al describir personajes, busques la originalidad en tus metáforas: crearás imágenes inolvidables.

2. Los ojos no son solo color

Es muy habitual que, al describir la mirada de nuestros personajes, nos quedemos en el color de los ojos sin profundizar en ellos: «Era una joven de profundos ojos pardos». No te estoy diciendo que no puedas utilizar nunca este estilo, pero ten en cuenta que los ojos son una de las facciones más expresivas de una persona. ¿Hay algo que caracteriza esos ojos además del color? Tal vez están enrojecidos porque el personaje ha estado trabajando demasiado. Puede que lagrimeen por efecto de la primavera. Quizás los ojos están adoptando una expresión determinada.

Te recomiendo muchísimo que hagas ejercicios y prácticas de descripción de personajes reales. Observa a tus hijos mientras juegan a un juego de mesa. ¿Qué expresión adoptan sus ojos en distintos momentos del juego? Observa a un desconocido en la calle o en el autobús. ¿Cómo describirías sus ojos más allá del color y la forma?

También me parece importante recomendarte que evites clichés en esto: ojos que se abren como platos o que se encienden de ira. ¿Qué tal si para describir estas emociones recurres a otros rasgos físicos menos transitados como la expresión corporal?

Una última recomendación: no romantices el color de ojos ni lo conviertas en algo irreal. El color de ojos nada tiene que ver con el carácter, la bondad o la maldad de un personaje. Tampoco es algo habitual que los ojos cambien de color, salvo los ojos muy claros por efecto de la luz. Últimamente leo novelas llenas de ojos cambiantes a causa de emociones: «sus ojos azules se volvieron de un gris acerado». Esto solo consigue que tus personajes pierdan credibilidad.

3. Estudia los gestos

En vez de decir que un personaje tenía una expresión divertida o que estaba muy serio, es una buena idea que profundices más en qué hace que su cara adopte esa expresión. ¿Qué posición han adoptado sus cejas, su frente, sus ojos? ¿Qué movimientos suceden en su boca? ¿Cómo coloca la cabeza? ¿Qué hace con las manos? ¿Qué sucede con el resto de su cuerpo? Nuestros cuerpos y caras son móviles y puedes usar este movimiento para transmitir con originalidad el estado mental o emocional de un personaje.

A pesar de lo que te acabo de recomendar, evita abusar de los tics al describir personajes. Leemos con demasiada frecuencia que fruncen las cejas en expresión de desagrado; demasiados arrugan la nariz. Piensa en las personas que conoces en tu vida real, ¿de verdad hacen estos gestos? ¿Con qué frecuencia? Por ejemplo, es habitual encontrarnos descripciones de personajes sorprendidos que levantan una sola ceja en señal de incredulidad, pero en la vida real lo más habitual ante esta emoción es levantar las dos.

Describir personajes requiere práctica

Los escritores inexpertos o sin una guía adecuada suelen caer en muchos clichés y lugares comunes a la hora de describir a sus personajes. ¿Qué necesitas para cambiar esto? Una buena guía (como los consejos que te acabo de dar en este post, por ejemplo) y mucha práctica.

Por eso, te invito a que realices con frecuencia (una vez a la semana o cada dos) pequeños estudios de personaje: simplemente fíjate en una expresión de una persona (en casa, en la calle, en una foto) e intenta describirla en tres o cuatro frases. Te aseguro que mejorarán mucho tus descripciones si eres constante en este ejercicio.

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1 comentario en “Describir personajes creíbles: trucos para conseguirlo”

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