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¿Te imaginas realizar por fin tu sueño de publicar una novela y que personas a las que no conoces lean tus textos, se sumerjan en tu historia y conozcan a tus personajes? Suena genial, ¿verdad? Pero, ¿qué pasaría si empiezan a leer tu libro y, tras unas pocas escenas, abandonan la lectura? Es un problema común: he visto historias muy prometedoras llevarse al papel (o a la pantalla de tu ebook o tu tablet) con resultados decepcionantes. ¿Qué es lo que falla? En muchos casos, la historia es buena, la estructura está  bien construida y, sin embargo, las escenas son flojas o aburridas. ¿Quieres saber qué debes evitar si quieres escribir una escena realmente interesante? Pues sigue leyendo.

5 errores imperdonables al escribir una escena

Lectores gourmets

Últimamente parece que se ha puesto de moda decir que la mayoría de la gente no lee. Yo creo que esto no es del todo cierto. Hay mucha gente que lee; lo que sí es cierto es que nos hemos convertido en personas muy selectas con nuestras lecturas, no estamos dispuestos a perder el tiempo con una lectura que no nos convence. Somos lectores gourmets. ¿Te vas a arriesgar a perder tu oportunidad por culpa de una escena floja?

En esta artículo voy a abordar cinco de los problemas más comunes, esos errores que debes evitar para escribir una escena realmente memorable.

#1: Escribir una escena sin ambientación

Tu lector no ve nada de lo que sucede, no lo imagina salvo que tú se lo cuentes. ¿Qué quieres que vea? Es algo que debes tener en cuenta al escribir una escena.

Tu lector no ve nada de lo que sucede, no lo imagina salvo que tú se lo cuentes. ¿Qué quieres que vea? Es algo que debes tener en cuenta al escribir una escena.

No se trata de que tengas que describir hasta el menor detalle de dónde y cuándo sucede la escena. Pero tienes que lograr que el lector se sumerja en ese ambiente. ¿Tus personajes están en un centro comercial? No te limites a describir el espacio (de hecho, puede resultar irrelevante): describe el bullicio, el hilo musical, los colores y las luces. Se trata de que tus lectores sientan que están ahí.

Es importante que mantengas un equilibrio. Tienes que hacer que tus lectores sientan que están ahí, pero sin caer en el exceso de detalle. ¡No quieres aburrirles! ¿En qué se fijan tus personajes? ¿Qué sienten? Inspírate en tu propia experiencia: cuando tú visitas un centro comercial, no realizas un escaneo exhaustivo, pero si llaman tu atención ciertos detalles, ¿cuáles?

#2: Texto desequilibrado

En una novela, la mayoría de las escenas contienen acción, descripción y diálogo. La clave está en que tienes que lograr un buen equilibrio entre todos ellos.

  • Los diálogos extensos pueden llegar a cansar a tus lectores, especialmente si no están intercalados con fragmentos descriptivos y acciones de los personajes.
  • Las descripciones demasiado exhaustivas no son nada del gusto de los lectores actuales. Debes encontrar la manera de presentar a tus personajes o tus espacios tan solo con pequeñas pinceladas.
  • Un exceso de acción, sin proporcionar esos pequeños oasis descriptivos o conversacionales, puede hacer que tu escena tenga un ritmo demasiado acelerado. Eso está bien si están intentando desactivar una bomba o persiguiendo a alguien, pero incluso en estos casos recuerda incluir pinceladas descriptivas. Tu lector tiene que sentir que está ahí, junto a tus personajes, o desconectará y acabará abandonando la lectura.

#3: Personajes descompensados

Personajes secundarios al escribir una escena

Aquí, tu personaje secundario. No hace nada, no piensa nada, está siguiénsole el rollo sin más a tu protagonista. Un error que no deberías cometer al escribir una escena.

La mayoría de las historias cuentan con varios personajes principales, no cometas el error de enfocarte solo en uno y olvidarte de todos los demás. Da igual si tienes un único protagonista: tiene que interactuar con una serie de secundarios que compartan parte de la atención.

Un error típico es el de incluir personajes secundarios e incluso personajes de relleno, pero que su actitud sea completamente pasiva. Cada personaje debería tener un desarrollo y un propósito, no existir simplemente para que el protagonista tenga compañía o un interlocutor.

#4: Sin motivación

Las historias existen porque los personajes están buscando algo. Si los personajes no tienen motivaciones u objetivos para trabajar, no hay historia.

Si tu escena no parece tener una dirección clara, recuerda a tus personajes por qué están haciendo lo que están haciendo.

#5: Escribir una escena sin conflicto

Además del punto anterior, debe haber tensión y conflicto para que una escena funcione. No puede ser todo tan sencillo como realizar una acción, como conducir hacia un lugar. Eso es aburrido, y puedes hacerlo en una sola frase, no necesitas toda una escena.

Para aumentar la tensión, agrega un problema. Tal vez durante ese viaje tus personajes tienen una fuerte discusión. Tal vez hay un pinchazo que les impide llegar a tiempo. Tal vez es el personaje el que tiene un conflicto interior acerca de lo que está viviendo o cuáles deben ser sus siguientes pasos.

Consigue escribir una escena que realmente enganche

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