fbpx

Lo que John McClane me enseñó sobre branding

Quien me conoce sabe que tengo un lado un poco friki. Mis clases siempre están llenas de referencias al cine y las series (aunque últimamente me quejo mucho de que ya no se hacen buenas películas como las de antes). Creo que estas referencias ayudan a visualizar conceptos que, de otro modo, resultan muy complejos o muy abstractos. Además, forman parte de mi branding. Y como, precisamente, es de branding de lo que tenía previsto hablarte esta semana, me ha parecido muy adecuado hacerlo utilizando como referencia a John McClane, protagonista de La jungla de cristal (Duro de matar en América Latina).

Lo que John McClane me enseñó sobre branding

La mejor peli de acción

A lo mejor no soy objetiva. Todo el mundo sabe que, si hablamos de chicos guapos, mi segunda mayor debilidad es el Bruce Willis de los 80 (el de Luz de Luna y La jungla de cristal). Su encanto solo lo supera Harrison Ford interpretando a Han Solo (e Indiana Jones se llevaría la medalla de bronce). 😉

El caso es que, aunque me gustan bastante varias pelis de acción de la época, mi favorita con diferencia es la protagonizada por John McClane. Y no solo es la mejor peli de acción, también es la mejor peli navideña.

Así que voy a aprovechar esta película y a su protagonista, John McClane, para contarte algunas cosas interesantes sobre branding.

Por si no has visto la peli, por si no la recuerdas o por si, como yo, te ha apetecido darte el gustazo de recordar, ¡aquí te dejo el tráiler! Ojo: no me responsabilizo si te dan ganas de volver la peli. ¡Es un peliculón!

El branding es diferenciación

Una curiosidad sobre La jungla de cristal: la peli se basa en una novela que era la segunda parte de otra que ya había sido llevada al cine, protagonizada por Frank Sinatra. Por motivos legales, el estudio tuvo que ofrecerle a este el papel a sus 73 años (menos mal que lo rechazó). Tras este trámite, se le ofreció el papel a Arnold Schwarzenegger. Este también lo rechazó, y así fue pasando por todos los actores de moda de entonces: Richard Gere, Don Johnson, Sylvester Stallone, Harrison Ford, Robert DeNiro…

Finalmente, tras tantos rechazos, alguien pensó en Bruce Willis. Él había protagonizado Luz de luna, una serie de televisión. Bruce Willis era un actor de comedia, no tanto de acción, pero tenía buen físico… El resto es historia.

Imagínate lo diferente que hubiera sido esta peli protagonizada por Schwarzenegger o Stallone. Bruce Willis no tiene ese físico, pero logra que La jungla de cristal sea una película cargada de personalidad. No es un musculitos más, es un hombre corriente. Musculoso, pero lo justo. Algo creíble para un poli. Desde luego no es aquello a lo que estábamos acostumbrados en las pelis de acción. Y eso precisamente es lo que hace que destaque.

Humanización de marca

John McClane no solo era diferente a otros héroes de acción, es que era increíblemente humano. Tiene pánico a volar (y por culpa de ello se pasa toda la película descalzo), unas entradas bastante evidentes, y tiene un carácter tan complicado que, justo cuando la esposa con la que está intentando reconciliarse le dice que le echa de menos no puede evitar provocar una pelea estúpida. De hecho, se pasa la película poniendo de los nervios al jefe de los terroristas, Hans Gruber (interpretado por Alan Rickman). Su esposa comenta: «Sigue vivo. Solo él es capaz de cabrear tanto a alguien».

A mí la verdad es que me conmueve ver en una peli de acción una escena como aquella en que, herido y acorralado, habla por radio con Al y le pide que se despida de su mujer en su nombre: «Me ha oído decirle te quiero mil veces, pero no me ha oído decirle perdona».

El hecho de cometer errores, arrepentirse y llorar es lo que nos enamora de John McClane. Sé como John. Tus excentricidades, tus defectos y tus errores te acercan a tu audiencia. Convierte eso que te hace real y humana en parte de tu branding.

Todos necesitamos un antagonista

A ver, que sí, que Bruce Willis es muy guapito y que nos encanta en camiseta interior, y que se pone muy sexy cuando les toca las narices a los terroristas. Pero también es un cretino que no apoyó a su esposa en su gran oportunidad laboral y que pretende arreglarlo todo llegando con una sonrisa y un oso de peluche.

Menudo cretino.

¿Sabes un truco muy sencillo que hace que perdonemos a John todos sus defectos? Que no es como el imbécil de Harry, el que tira los tejos a su mujer, que se droga a la vista de todos, que se cree más listo que los terroristas. No hay nada que nos vincule más a alguien que el hecho de que nos caigan mal las mismas personas. Al odiar a Harry, inmediatamente amamos a John.

Exactamente igual con tu marca: todos necesitamos un antagonista, un enemigo. Y no me refiero a tu competencia, ¡en absoluto! El mío es Pérez-Reverte: un señor rancio, machista, aferrado a normas y convenciones absurdas, representa a la RAE en el subconsciente colectivo y además es un mal escritor muy sobrevalorado. ¿Cuál es tu antagonista?

Investigar da poder

Uno de mis momentos favoritos de la peli es cuando John McClane se comunica por radio con Hans Gruber y lo deja completamente desconcertado, porque le demuestra que se sabe los nombres de todos los terroristas, mientras ellos no tienen ni idea de quién es el que les está complicando la faena.

Lección que podemos sacar de todo esto: haz los deberes. La información es poder.

John McClane tiene una voz inconfundible

Y no, no me refiero al doblaje de Ramón Langa, ni a la voz que tiene Bruce Willis en la versión original: me refiero a que lo distinguimos por su forma de hablar. John McClane tiene un estupendo branding verbal. Su forma de comunicarse lo hace destacar, nos ayuda a reconocerlo y a recordarlo. Te pongo algunos ejemplos:

  • Cuando mantiene la primera conversación con Hans, este lo menosprecia llamándolo «vaquero» y le dice que se cree John Wayne. John responde que él era más que Roy Rogers, dice su famosa frase de cowboy «Yippie kay yai, hijo de puta» y se identifica ante la policía como Roy. Convierte esa figura del vaquero en parte de su imagen.
  • Se le reconoce por sus frases lapidarias: «No me joda, señorita, ¿le parece que estoy encargando una pizza?» o «Sor Teresa me llamaba Señor McClane en tercer curso, mis amigos me llaman John, y usted no es ni una cosa ni la otra».
  • Se caracteriza por su inconfundible sentido del humor: «Ahora tengo una metralleta, ho, ho, ho».
  • Hay algo especial en su manera de hablar. Es un policía, y sin decir una palabra sobre esto (los terroristas escuchan sus mensajes en radio) es capaz de transmitírselo a Al, el policía con el que se comunica, que enseguida comunica que cree que es «uno de los nuestros». Es más, luego se lo da a entender cuando le dice: «Si eres lo que yo creo que eres sabrás que hay un momento para hablar, un momento para callar y un momento para rezar».

Tienes que conseguir exactamente ese efecto. Que las personas que te escuchan o te leen sepan de manera intuitiva quién eres y qué pueden esperar de ti.

¿Quieres encontrar tu voz de marca?

En este post te he mostrado cómo un buen branding supone diferenciarte de los que hacen lo mismo que tú, mostrar tu lado más humano, contrastar con un rival ante los ojos de tu audiencia, investigar para tener toda la información y hallar esa voz cargada de personalidad que te haga inconfundible. Si deseas lograr esto último, ¡estás de enhorabuena! Ahora puedes apuntarte a mi campamento virtual En busca de tu voz de marca, en el que puedo ayudarte precisamente a eso: diferenciarte de la mayoría por tu forma de comunicar.

Deja de sentir que te faltan horas para escribir

En esta guía, encontrarás mis 7 trucos infalibles para escribir más en menos tiempo. ¡Déjame tu correo y te la mando!

Comparte este post:

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp

Otros posts similares:

Por qué odio el copywriting
Por qué odio el copywriting
Últimamente parece que se ha puesto de moda una palabra para hablar de la escritura de los textos para emprendedoras: el copywriting. Especialmente, en mi nicho, en el que muchas expertas en escritura se han reciclado en copywriters. Aunque yo misma a veces hago este tipo de tareas para algunas…
Sigue leyendo
5 consejos para mejorar tu storytelling
5 consejos para mejorar tu storytelling
El storytelling es una herramienta superútil si quieres apostar por la comunicación en tu negocio o proyecto. Pero muchas personas creen que para narrar buenas historias hay que tener un talento literario natural. ¡Eso no es cierto! En este post te voy a dar 5 consejos para mejorar tu storytelling…
Sigue leyendo

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

En esta guía, encontrarás mis siete trucos infalibles para escribir más en menos tiempo. 

Deja de sentir que te faltan horas para escribir

Guía para escribir más en menos tiempo