La sociedad literaria del pastel de piel de patata de GuernseyTengo que admitir que hace mucho que escuché hablar por primera vez de este libro, pero me estaba haciendo la remolona y no me animaba a leerlo. ¿Los motivos? Por un lado, que en general suelo ser prudente con los bestsellers y espero un tiempo antes de decidir si me apetece leerlos. Por otro, siempre he pensado que La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey era un título exageradamente largo, difícil de recordar y muy malo. Pero amigas y conocidas insistían en recomendarlo, y además uno de los temas que trata el libro es el poder de la lectura… Total, que cuando, a falta de otras lecturas, lo tuvieron en la biblioteca municipal lo saqué para leerlo. Aquí va la reseña:

Mi valoración:

De qué trata

Es una novela epistolar, conocemos los avatares por los que pasan los personajes a través de las cartas que cruzan entre ellos. Juliet Ashton es una joven escritora residente en Londres que está promocionando, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, un libro que recopila los artículos que ha publicado durante la guerra. Está buscando un buen tema para su próximo libro. Recibe entonces una carta de un desconocido, Dawsey Adams, de Guernsey, que ha leído un libro de Charles Lamb que anteriormente había pertenecido a ella. Al encontrar sus señas en el interior, se ha animado a escribirle una carta solicitándole que le ayude a encontrar otras obras del autor. Así se inicia una correspondencia y ella descubre de la existencia de la Sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey, un grupo surgido durante la ocupación alemana de aquella isla en circunstancias muy pintorescas. Una historia llena de anécdotas acerca de la ocupación alemana y de ejemplos del poder que el amor a los libros puede ejercer sobre las personas.

La autora

No conocía a la autora y la información que he encontrado sobre ella es bastante curiosa. Mary Ann Shaffer (1934-2008) fue una escritora estadounidense que trabajó como bibliotecaria y como editora. En 1976 hizo un viaje a la isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha, y una espesa niebla la obligó a esperar en el aeropuerto muchas horas. Allí leyó un libro sobre la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial y surgió el germen de esta novela. La autora no pudo asumir la labor de edición y corrección de la novela porque se hallaba bastante enferma, y la encomendó a su sobrina. Finalmente, falleció sin ver publicado este libro.

Qué me ha parecido

El género epistolar personalmente me parece difícil de ejecutar, y me sorprendió mucho la capacidad de la autora de dibujar a todos los personajes e informar de los hechos sin ser prosaica. Ha sabido crear personajes diferentes y provocar en el lector la sensación de conocerlos realmente a todos, ya sea a través de sus propias palabras o por lo que los demás refieren de ellos.

También me ha parecido muy interesante el aspecto histórico de la novela. Personalmente, estoy cansada del maniqueísmo en torno a la Segunda Guerra Mundial, a historias de malvados nazis. Sí, la guerra y la ocupación han sido algo negativo, pero casi todo lo que se nos narran son anécdotas pintorescas sobre la vida cotidiana durante la ocupación.

La verdad es que me ha parecido una lectura muy amena… en su primera mitad. A partir de ahí me da la sensación de que la calidad decrece y se vuelve previsible y naíf. No sé si tendrán algo que ver la enfermedad de la autora y que su sobrina, que se encargó de la fase de edición, es autora de literatura juvenil. El caso es que el desenlace es bastante flojo. En todo caso, la novela es entretenida e interesante.

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