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¿Te gustaría crear personajes realmente convincentes y potentes, que tus lectores sientan que están vivos? Sin duda, ese es uno de los objetivos fundamentales de cualquier escritora de ficción. Si tus personajes son creíbles, ya tienes la mitad del trabajo hecho, ¿no crees? Hoy voy a compartir contigo 12 rasgos que deberías tener en cuenta si quieres proporcionarles verdadera personalidad. 

Crea personajes auténticos

Los personajes,uno de los pilares esenciales de la ficción

Crear personajes que sean tan reales, tangibles y complejos como las personas que nos rodean es una tarea complicada, pero necesaria. Si llenas tus historias de personajes estereotipados, de cartón piedra, seguramente la historia caiga por su propio peso, ¿no crees? ¿No has sentido alguna vez esa sensación al leer una novela? 

Lograr que tus personajes estén bien desarrollados puede llegar a ser un proceso abrumador como escritora. Sin embargo, creo que parte del problema es que cuando queremos empezar carecemos de una guía clara. Por eso, hoy me he decidido a compartir contigo 12 aspectos que debes trabajar si quieres que la personalidad de tus personajes esté realmente trabajada. ¡Vamos a ello!

#1. Una meta

En tu novela o tu relato, el personaje realiza un viaje, ya sea real o simbólico. Puede que llegue al destino que esperaba o puede que no, pero siempre se mueve (si no hay cambio, no hay historia). ¿Cuál es el objetivo que tiene este personaje? Puede ser un objetivo vital, la meta de toda una vida, o simplemente en un periodo de su vida (en el que transcurre la historia). Para plantearte la meta de tu personaje, plantéate las siguientes preguntas:

  • ¿En qué está mi personaje insatisfecho con su vida?  ¿Qué le impide sentirse completamente feliz?
  • ¿Qué cree mi personaje que le traerá verdadera felicidad? ¿Qué ambiciona?

#2. Una motivación

No basta con tener un objetivo: también deben tener una razón para perseguir ese objetivo. Los seres humanos somos incoherentes: podemos desear mucho algo, pero luego nos cuesta tomar esa determinación. Pregúntate:

  • ¿Qué paso definitivo podría dar para convertir su sueño en realidad?
  • ¿Qué ha impedido que mi personaje tome esta acción ya?
  • ¿Qué haría falta para que mi personaje finalmente tome la decisión de perseguir su objetivo?

#3. Una función 

Por supuesto que tu protagonista lo va a cumplir, pero un error que presentan a menudo los personajes secundarios en muchas novelas es que no cumplen ninguna función específica. Si el personaje no aporta nada a la historia, si no contribuye a su avance, incluso si las acciones que realiza podría realizarlas otro personaje… elimínalo.

En una de las últimas novelas que he corregido, el protagonista tenía tres amigas, y todas cumplían exactamente la misma función. Escribí al autor y le sugerí una revisión de la novela en que se fusionaran esos tres personajes en uno solo. El resultado fue muchísimo más potente.

#4. Un secreto

Todos tenemos algún secreto, algo que no hemos contado a nadie y no hemos compartido nunca. Tus personajes no deberían ser una excepción.

#5. Un miedo

El miedo forma parte también de nuestra existencia. Todos tenemos dudas e inseguridades, y estas afectan a nuestras acciones o a nuestra forma de pensar. Si le proporcionas a tus personajes ciertos temores, ganarán mucho realismo.

#6. Un defecto

Es sencillo: tu personaje no puede ser perfecto. Apórtale humanidad dándoles algún defecto que afecte de alguna manera a sus relaciones, su estado anímico, su trabajo.

#7. Una historia 

Tu personaje tiene que tener un pasado, una historia, cosas que aprendió y circunstancias que lamenta (o no). Todo eso le ha convertido en quien es al principio de tu relato y afecta a cómo va a manejar las circunstancias que le sobrevengan.

#8. Un presente

No te vuelvas loca creando un pasado para tu personaje. No es buena idea una historia basada en su mayoría en el flashback. Proporciona a tu personaje una búsqueda actual que emprender, o tu historia no enganchará.

#9. Intereses

¿Qué le gusta a tu personaje? ¿Con qué temas se le ilumina la mirada o le cambia el tono de voz?

#10. Una manía

Todo el mundo tiene algún hábito extraño o algo que no soporta. Proporciónale a tu personaje algún rasgo distintivo dándole una o dos manías propias.

#11. Un lenguaje

¿Cómo habla tu personaje? ¿Tiene un tono grandilocuente o sencillo? ¿Qué tipo de palabras utiliza? ¿Tiene alguna muletilla o alguna frase o historia que diga siempre? ¿Cómo se expresa?

#12. Una actitud

¿Cómo se enfrenta tu personaje a las vicisitudes de la vida? ¿Es optimista o pesimista? ¿Se estresa con facilidad? ¿Qué tal encaja los imprevistos?

¡Crea tu personaje!

Crear personajes creíbles, que encandilen realmente a tus lectores, que les emocionen, es una de las tareas más importantes de cualquier proyecto de escritura de ficción. Gracias a estos 12 aspectos a comprobar, espero que te resulte menos intimidante ponerte manos a la obra. Y si este artículo te ha ayudado, te invito a compartirlo en tus redes sociales. 🙂 

 

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